jueves, 16 de mayo de 2013

Nuevo taller en Pirineos

Me complace comunicaros que el próximo mes de junio, habrá otra edición del tour - taller fotográfico en el Pirineo central.

En concreto, en localizaciones en el Parque Nacional de Ordesa, y el macizo del Cotiella, y su maravilloso Ibón de Plan.

Os dejo en enlace de nortphototours con más información.


Y el vídeo, para que os hagáis una idea de las localizaciones y las inmensas posibilidades que tienen:




Si os animáis, será un placer compartir luces, lugares, fotos y por qué no, algunas risas!!


lunes, 6 de mayo de 2013

Sant Miquel del Fai. El juego del agua.

Hace unos días estuve en Sant Miquel del Fai, uno de esos enclaves turísticos a más no poder.
La gran mayoría de paseantes llevaban una cámara al cuello, incluso vi unos cuantos trípodes, y gente que parecía tomárselo en serio... lo de la fotografía (no lo de llevar cámara al cuello).


Y lo que más me sorprende del tema es la poca cantidad de fotografías de una cierta calidad que se pueden ver en internet, o en los libros, siendo un paraje con rincones con muchísimas posibilidades.


Valga decir que yo no iba en plan de hacer fotos...


Que no se entere nadie... Así, en confianza, os diré que no me llevé ni el trípode ni filtros ni nada. (Espero que los colegas no me retiren la palabra por esta confesión).


Pero a veces me pueden las ganas, y fui haciendo alguna fotejo, y es que hay lugares que las fotos son guapas aunque se te dispare la cámara sola...


Lo más difícil de la sesión, evitar que entrara mucha gente en el encuadre (y conseguir que entrase la gente que quería fotografiar, y quedara bien)... Que si la fotografía de paisaje es una de las disciplinas más complejas de la fotografía, el retrato es algo inhumano!!


Lo que sí es cierto, que pude tomar algunas fotos como base a futuras visitas, y apenas las acabo de procesar y ya deseo volver... Otro proyecto más, a esa lista que cada vez se hace más larga.
Saludos y gracias por pasar!!



martes, 23 de abril de 2013

El Cap Roig, dando sentido a su nombre.

Hay topónimos que tienen un cierto sentido, pero que hay días y momentos en que el lugar se gana a pulso su nombre. El Cap Roig, es un pedazo de roca de color rojizo, bastante diferente en cuanto a  tipología y color a cuanto le rodea, de tipo granítico (de color gris).

Y al atardecer, la luz oblicua del Sol potencia ese color rojizo, contrastando con el resto del paisaje, ya en la sombra azulada, fría.


Quedamos Enrique y yo, sin tener muy claro la localización, valoramos unas cuantas calas, pero acabamos decidiéndonos por la zona de Palamós, donde hay previsión de más nubes.


Me propongo no hacer ninguno de los encuadres clásicos de la zona, con el riesgo de "desperdiciar" las luces.


Enrique, fiel a sus costumbres, se planta en "el sitio" y yo me dedico a husmear (como una buena musaraña) por entre las rocas, buscando... Y efectivamente, voy encontrando cosas.


Llevo un tiempo siendo consciente de que hago muy pocas fotos en formato horizontal, y la verdad es que sí. Demostrado: de las 85 fotos del día, sólo 3 en horizontal...


Y afinando el encuadre... Pienso en si alguien me viera, haciendo una foto, encuadrando con tanto cuidado, rectificando tantas veces la posición de la cámara. Moviendo el trípode colocado en equilibrio sobre las rocas, casi en la rompiente. Y al final, después de unas decenas de tomas intentando captar el flujo y reflujo de las olas, o la sedosidad de una larga exposición... Decenas de tomas.


Y después de más de una hora hipnotizado de pura concentración,disfrutando como hacía tiempo que no me pasaba con una sesión interesante. Sin grandes momentos de luz, pero al menos una luz de cierta calidad...

Acabo en el mismo encuadre del principio, que  me gustó bastante, y con esa luz suave del final de día, o principios de la noche, podía funcionar bien.






miércoles, 13 de marzo de 2013

La gran Mar Menuda.

De nuevo volvemos al Mar, a intentarlo otra vez.

Después de unos cuantos miles de correos, valorando localizaciones , meteorología pasada, presente y futura, época del año, capturas del TPE, fotos aéreas, etc... ( Que más que a hacer fotos, parece que queremos asaltar un castillo) Nos decantamos por una clásica: Tossa de Mar.


Y como los clásicos nunca pasan de moda, pues éso. Ahí estamos antes de que amanezca, mirando con esperanza el cielo bastante nublado. Y es que no siempre vamos a tener tan mala suerte con las condiciones de luz...


Me acerco a la orilla, y al cabo de unas cuantas tomas ya estoy bien mojado... Porque llevando las botas de agua en la furgoneta, para qué ponérselas... total, es un poco de agua... Y tampoco hace frío... demasiado.
La luz artificial del pueblo aún rellena algo las sombras duras del contraluz.


Veo que Marc y Enrique van revoloteando por la parte de atrás, subidos a las rocas.


Cuando ya tengo los pies encharcados (cosa que no compensa en absoluto la calidad de los píxeles que llegan a la tarjeta) y por aquello de charlar un poco, me acerco a los compañeros. Y trípode con trípode vamos esperando que salga el Sol.
Con las típicas conversaciones de los lugares apretados...

Te pones justo delante del colega, que tira con GRAN angular, te giras con cara de buena gente, y le preguntas:

-¿Molesto?, ¿Te salgo en el encuadre?
-Si
-Pues un momento...
Pasan un par de minutos, y el colega con cara de empezar a mosquearse...
-¿Y aquí te salgo?
-Sí, claro... ¡si no te mueves!
Y pasan las luces buenas, y te vas a buscar otro encuadre. Y le dices con todo el desparpajo posible:
-Ya te dejo, total... el encuadre era una mierda!


A Marc lo acabamos de conocer, y es un placer encontrar esa sensatez, pasión y buen hacer en una persona tan joven (19 años tiene). Para que después la gente se queje de la juventud, de que no les interesa nada, falta de valores, etc...

De hecho me recuerda mucho a mí cuando yo tenía su edad... Aunque con un par de palmos más de altura, claro (¿Habéis visto qué manera más sutil de deciros que yo de jovenzuelo era un tío muy majo y formal? ).


Y justo antes de irnos, al girarnos, nos vemos proyectados en la pared de enfrente Marc y yo. Y Enrique al fondo, en la playa...



jueves, 31 de enero de 2013

La joya líquida

Después de turistear por varios pueblos de la Garrotxa, decidimos ir a caminar al Pirineo oriental, cuando ya baja de altura pero no de verticalidad. Y por supuesto, con todo su encanto.

La cuestión es que buscamos unas pozas con aguas cristalinas y de color turquesa, como joyas líquidas. Aguas con un color difícil de entender...


Llegamos a media tarde, y los días ahora son cortísimos. Al cabo de unos 20 minutos de caminar me doy cuenta de que nos hemos equivocado de camino... y evidentemente, no hemos cogido el mapa, que está a buen recaudo en el coche, jeje.

Los demás se fían de mí (almas cándidas) y de mis recuerdos... Y volvemos de nuevo hasta el coche. Y vemos que se nos queda corto el día... Tendremos que bajar de noche, si queremos llegar hasta el "gorg blau". ¡Y claro que queremos llegar!!


Mientras subimos, vadeamos el río saltando de piedra en piedra, o por los puentes colgantes, el paisaje es grandioso, me recuerda bastante a Ordesa, aunque más pequeño y con un ambiente más mediterráneo.

La idea es llegar a la poza turquesa, hacer una o dos fotos y bajar rápido... Pero está claro que no, mientras el día se apaga vamos haciendo fotos y más fotos con la mirada atrapada en el color turquesa del agua.  Cambiando encuadres, filtros, exposiciones... Lo de siempre.
Y nuestras acompañantes deciden ir bajando y ya las alcanzaremos... Y nosotros seguimos a lo nuestro, medio autistas de pura concentración.


Hasta que me obligo a parar, guardar los bártulos y bajar corriendo a por nuestras amigas, que ya debían estar siendo atacadas por las alimañas salvajes, temerosas por ruidos sospechosos en la maleza, sufriendo los avatares de la vida de aventura, cruzando ríos salvajes...

Y dice la leyenda (que me acabo de inventar) que en algunos días de invierno, deambula por el bosque un jabalí con pies de plomo, que tintinea en las rocas y saltan chispas cuando corre por los caminos pedregosos. (Supongo que perderá encanto, pero os diré que los presuntos jabalíes no eran otra cosa que excursionistas con bastones de treking, que cuando nos vieron, pusieron cara de alivio... que se debían pensar que nosotros éramos jabalís zombies, por el arrastrar de pies de algunos de nosotros... jaaaajaja.

lunes, 21 de enero de 2013

Agujas de roca, mantas de agua.

Hacía bastantes meses que no volvía a una de mis calas preferidas de la costa brava.
S'aguia se llama, por la forma del peñón de roca esbelta: La aguja.


Cuando llegamos a la cala nos encontramos con otro fotógrafo, ya trabajando, y aunque es medio de noche todavía, se me queda la sensación de llegar tarde, jaja. El fotógrafo resulta ser Vicenç Gimeno, un monstruo.


Y de seguida nos ponemos a buscar encuadres... O más bien a repetir encuadres, que en esta cala, ya son muchas sesiones, y es que uno es reincidente.


Las previsiones del tiempo eran muy variables, con lo que las posibilidades de buenas luces eran altas...


Y como siempre, justo al salir el Sol por el horizonte... Una nube se coloca en medio, jaja, y nos fastidia  ese primer momento de luz suave.


Y la luz se vuelve muy dura aunque, como siempre, intentamos aprovechar lo máximo posible. En estos casos suelo colocar el filtro de densidad neutra B+W 64 X, que tiene la peculiaridad de disminuir el contraste, y aporta unos tonos cálidos muy agradables. Aunque afecta algo a la naturalidad de los tonos, y a veces resultan difíciles de procesar las fotos hechas con dicho filtro...






jueves, 17 de enero de 2013

Océanos de tiempo.

Estos días atrás hemos tenido condiciones anticiclónicas, lo cual quiere decir nieblas en los valles, lo cual quiere decir que los fotógrafos acuden como gorrinos a un maizal a ver amanecer desde los miradores escogidos.
Y si yo soy uno de esos fotógrafos, quiere decir que el día en cuestión, el cielo será un desastre... jaja.



Dicho y hecho, hablo con Gorka y las predicciones no fallan, mañana habrá bancos de niebla en los valles, y vamos a probar suerte a Bellmunt, donde hay un santuarioo en lo alto del monte, que ya de por sí vale la pena la visita... (quien no se conforma...)


La cosa es que el día en cuestión, en el viaje a media noche ya vemos que noy hay niebla... si acaso, algo de neblina... O que Enrique se nos ha adelantado y nos espera fumando y fumando, sentado en una piedra, jaaajaja.


Pero no, Enrique no está, y sólo es algo de neblina... Tenemos la fe (muuucha fe) de que la niebla espese algo al amanecer...

Por cierto, me ha hecho mucha gracia el parecido de esta foto, con otra de un amigo, de otro día, pero casi con el mismo encuadre, y ninguno de los dos habíamos visto la otra foto... curioso, no? y más tirando con tele, que no es nada fácil coincidir...


Y nada, sacamos los teleobjetivos, y buscamos en la lejanía motivos que tengan un cierto interés.
El terreno de nuestro país tan accidentado favorece la sucesión de planos, que aportan un ritmo interesante a las fotos.


Mientras tanto, como anécdota de este día, un grupo de cabras enormes (que parecen mutantes) se dedican a lamer mi furgoneta, que de lo sucia que está no le va mal un lavado... jaja, pero las cabras no son muy minuciosas en su labor y me dejan el vehículo como si fuera de camuflaje, todo a ronchas de lengüetazos y suciedad...


Aunque la verdad es que la salida del Sol provoca unos efectos lumínicos bastante peculiares, pero sin la fuerza que hubiéramos querido... Y de nuevo, casi, lo mejor del día es el almuerzo y la charla en el bar del pueblo... jaja.

lunes, 7 de enero de 2013

El cañón de luz. La Foradada.

Hacía tiempo que quería volver a uno de las cascadas más famosas de Cataluña. Lugar muy visitado por fotógrafos y demás faunas domingueras ;-)

En esta fusión, decidí dejar la escena algo fría.
La cuestión es que cerca del medio día, la luz del sol bajo del invierno, se cuela por el "forat" (agujero) que hay a la derecha (orográfica) de la cascada.
Aunque claro, hace falta un día de sol, sin nubes. O sea, que imposible que yo falle ahí las luces, Con mi historial... O-o


Y es un espectáculo.

El rayo de luz es debido al "contraluz" del Sol en las gotas de agua en suspensión, por la humedad de la vaguada y/o por el espray de la propia cascada... total, que sólo se ve desde ciertas zonas... y de hecho, hay gente que baja y no llega a ver el haz de "luz" porque no se colocan en el sitio bueno...


En un lugar así, con la diferencia de luces tan extrema, es realmente difícil conseguir captar todo el rango de luces en una sola toma, y el uso de filtros degradados realmente complicado. Así que decidí, directamente, hacer ahorquillados de exposición, para fusionar después las tomas en casa.
La idea de estas fusiones no es buscar la espectacularidad sino conseguir una imagen realista y natural... más que apurando mucho el revelado de un único raw.

Además, me centré mucho en jugar con la composición, ya que la mayoría de fotos que he visto del lugar son muy clásicas. Me dediqué a componer y tratar los reflejos y la luz como "elementos sólidos" y puntos claves de las imágenes finales.

La siguiente foto si corresponde a una sola exposición.

Desde algunos sitios no se aprecia el rayo de luz... Curioso, verdad?
Hasta la próxima!
(A ver si me pongo un poco las pilas... Que parece que la rata, la musaraña, o lo que fuese, se está despertando... 8^)


martes, 1 de enero de 2013

Fusionar fotos con GIMP.

Bueno compañeros, pues llevo unos días probando cómo fusionar fotos con el mismo encuadre para solventar varios problemas habituales...
Por un lado, el aumento del rango dinámico del sensor y poder conseguir detalle en toda una escena, por fuerte que sea el claroscuro.
Por otro lado, recuperar el detalle que se pierde en algunas zonas cuando usamos un filtro degradado, y que éste reduce las zonas de altas luces, pero también, evidentemente, las zonas oscuras y/o medias.

La foto original

En el ejemplo a continuación, el uso del filtro degradado de 3 pasos, usado para reducir la luminosidad del cielo ha hecho que las rocas cercanas al horizonte hayan perdido casi todo el detalle.

Por lo tanto, usaré otra foto con el mismo encuadre, pero hecha sin el degradado, para fusionarla con la primera, y conseguir el detalle perdido por el contraluz y el filtro.

Con más detalle, después de la fusión.

Pues bien. Procesamos las dos fotos con los mismo parámetros, o bien cada raw para conseguir el detalle que queremos en cada zona. A nuestro gusto.

Después abrimos en el GIMP la foto base.
La foto final será prácticamente la misma, pero nos interesa obtener más detalle en las rocas del horizonte.


Después ABRIR COMO CAPA la foto de donde rescataremos el detalle en las rocas. Y la foto nueva nos tapa la foto del fondo. O sea, vemos la capa superior.


En el panel de la derecha, vemos la capa seleccionada, clicamos al botón derecho y clicamos añadir máscara de capa.


Seleccionamos NEGRO (transparencia total). Y vemos que la capa "desaparece"...


Entonces, volvemos a ver la foto como al principio.

Aumento un poco la imagen en la ventana, para no meter la pata... Selecciono la GOMA DE BORRAR, ajustamos el tamaño y la opacidad de la GOMA DE BORRAR según la finura del borrado, y empezamos a borrar en las zonas donde tenemos que recuperar el detalle.

Hay que tener cuidado en los bordes de las transiciones, para no crear halos oscuros en el borde de las rocas, ni pasarse y crear halos claros en el cielo...

Una vez que ya hemos dado el detalle deseado, aplanamos la imagen, y ya tenemos la imagen definitiva, guardamos, y listo!

En este caso en concreto, en la foto más clara, el tono de las rocas ha variado algo, en parte por el revelado, pero también por la ausencia del filtro degradado, que aporta una dominante algo cálida y magentosa.

En caso de querer recuperar el detalle de las altas luces, en el agua, por ejemplo, haría igual. Otra foto más oscura, como capa, máscara de capa, negro, y borrar en las zonas que quisiera oscurecer...
Es supersencillo y rápido.
Y lo mejor es que el resultado es tremendamente natural, siempre y cuando las fotos a fusionar no tengan una diferencia de luminosidad demasiado acusada.

La idea es obtener algo de detalle, pero respetando el aspecto de la toma original.

Otros posibles usos podrían ser fusionar fotos con una exagerada profundidad de campo, con un primer plano muy cercano, y un fondo muy lejano, imposible de conseguir ni cerrando mucho el diafragma.
Para lo que tendríamos que hacer dos o tres fotos, una con el enfoque al primer plano, otra con un enfoque a media distancia y otra más, con enfoque al fondo.

Y claro, aún quedarían los usos más creativos, pero mi idea de uso de esta técnica es para dar naturalidad a los procesados, sin tener que forzar demasiado un raw.

Espero que os pueda servir de ayuda, saludos!



sábado, 22 de diciembre de 2012

Hay que intentarlo.

Me había quedado con la cara de susto, de la última escalada en los Alpes.
Con ese sabor agridulce de haber "fracasado" pero estando de una pieza.
Y os aseguro que uno de esos días duros en el monte te deja algo tocado, y notas una aprensión que antes no conocías, al volver de nuevo a las andadas... Pero no podemos dejar que un mal día nos cambie las actitudes para con lo que nos gusta... Y ahí estábamos de nuevo, asomándonos al abismo blanco.

Y reconozco que los primeros pasos de la arista de l'Aiguille de Midi me hicieron apretar los dientes y concentrarme más de lo habitual.

La idea, después de un día de descanso en Chamonix era subir al Montblanc, ya que las vías de escalada estaban en malas condiciones, al menos llevarnos el consuelo de subir al techo de los Alpes, como guinda del verano.


Al acercarnos al refugio por la tarde el cielo es un poema. Muy nublado y un viento frío y fortísimo no nos da mucha esperanza de poder hacer nada al día siguiente...

Pero el hecho de volver a intentarlo ya nos sirve, incluso aunque no podamos hacer nada...


Después de cenar, parece que el viento va a arrancar el techo del refugio, y silba con ferocidad toda la noche, colándose por todos los resquicios de puertas y ventanas.
Me acuesto con la convicción de que no saldremos a media noche, ya que la ruta que seguimos para subir al Montblanc está muy expuesta al viento.

Y efectivamente, cuando suena el despertador, a la una de la noche, no se levanta casi nadie. Los guías de montaña aconsejan a sus clientes no salir, y nosotros bajamos a "desayunar"... y nos volvemos a dormir, jaaaajaja.


Al amanecer nos ponemos en pie, y dudamos entre hacer algo o bajarnos definitivamente. El día es espléndido, pero el viento es demasiado fuerte.


Después de muchas dudas (y fotos ;-) ) Decidimos subir al menos al Montblanc de Tacul o el mont Maudit...


Y es una sensación muy rara... empezar una jornada de alpinismo en los Alpes a plena luz, jaja.


Cuando estamos ya cerca del Tacul, definitivamente el tiempo empeora rápido. Hacemos cima y bajamos rápido, intentando escapar de lo que llevan las nubes, pero no hay manera, y nos nieva, nos graniza (dendito casco :-) y nos llueve, por ese orden, durante la bajada.


Y entonces sí, nos despedimos ya de los Alpes, que la previsión del tiempo es mala para unos cuantos días.


Vemos que aún hay gente que baja del Mont Maudit, y algunos que suben con más moral que gana...


En las cercanías del refu hay mucha actividad, gente de cursos, de prácticas de rescate de grietas, unos que asoman las cabezas por las puertas de las tiendas de campaña, y bastantes alpinistas que van y vienen por el camino del refu al teleférico.


Y nos visita el último fenónemo atmosfério que nos faltaba: la niebla, jaja.


Tras la subida agónica de l'Aiguille de Midi, ya podemos estar más relajados, la memoria empieza a trabajar y a ordenar las vivencias a su manera, desvirtuando en cierto modo lo vivido. Pero sin duda, han sido unos días magníficos de montaña, buenas conversaciones, y muy buena compañía.